El arte de ser paciente

La paciencia es una virtud, que se basa en tolerar y aceptar de forma positiva y calmada los contratiempos o dificultades que muchas veces se presentan en nuestra vida.

En el día a día nos enfrentamos a una gran cantidad de situaciones de las que en ocasiones no tenemos el control, es allí donde la paciencia entra en juego y tiene un papel fundamental, ya que debemos aceptar y sobrellevar estas realidades que pueden sucedernos, aun cuando no estaban en nuestros planes.

En los distintos ámbitos de nuestra vida, como el trabajo, la casa, y la cotidianidad en general, podemos enfrentarnos con episodios que nos sugieren poner en práctica o desarrollar nuestra paciencia, por ello, debemos dejar que las cosas fluyan de forma natural. A pesar de que actualmente vivimos en un era en la que todo parecer ir de forma apresurada, incluso el tiempo, debemos dejar que cada cosa marche a su ritmo, sin antecedernos a lo que no ha sucedido, de esta manera será mucho más fácil trabajar y utilizar la paciencia en el momento que la necesitemos.

¿Cuándo aplicar la paciencia?

Como sabemos tener paciencia en determinados momentos no es cosa fácil, por eso hoy te recomendamos que la trabajes desde lo útil y divertido, convirtiendo los momentos de espera y desesperación en momentos gratificantes, de enseñanza y aprendizaje, para esto, lo ideal es que cuando te enfrentes a situaciones que ameriten de paciencia lo primero que hagas es escuchar, luego razonar y finalmente actuar. Recordemos que cada proceso lleva su tiempo y respetarlo nos hará obtener mejores resultados bien sea a corto, mediano o a largo plazo, el secreto está en no desesperarnos, por el contario saber esperar y hacer de cada situación una nueva oportunidad, aprovecharla al máximo y sacar lo mejor de ella.

¿Cuándo aplicar la paciencia?

A diario, vivimos episodios que requieren de mucha paciencia, a continuación te comentamos algunos.

  • Hacer colas en un banco.
  • Esperar para ser atendido por algún médico.
  • Cuidar a los niños.
  • Cuidar a un enfermo o persona mayor.
  • En el trabajo.
  • En la universidad.
  • Ante alguna enfermedad.
  • En la espera de un aeropuerto.

Para sobrellevarlos te recomendamos el siguiente ejercicio: Cierra los ojos, respira profundo y recuerda que todo pasa. Si afrontas estos momentos con tranquilidad y tolerancia, serán mucho más fácil de superar.

¿Qué ganamos siendo pacientes?

Cuando aprendemos a ser pacientes obtenemos muchas más satisfacciones, las relaciones familiares, amorosas y con nuestras amistades se mantienen y mejoran en la medida en la que somos tolerantes y aceptamos a cada quien tal cual es. También nuestra vida se siente en armonía y paz, afrontando las adversidades con calma y tranquilidad, de esta forma garantizamos una mejor resolución a cada problema y un mayor equilibrio físico y mental.

No olvides que, “Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.”

-Benjamin Franklin-

“…A pesar de que actualmente vivimos en un era en la que todo parecer ir de forma apresurada, incluso el tiempo, debemos dejar que cada cosa marche a su ritmo, sin antecedernos a lo que no ha sucedido, de esta manera será mucho más fácil trabajar y utilizar la paciencia en el momento que la necesitemos.”

¡Si te gustó la Publicación, compártela con tus Amistades!
2018-03-06T14:35:10+00:00 marzo 6th, 2018|