Llénate de la energía de los árboles

Los árboles son sumamente beneficiosos, no solo nos proveen hábitat, madera, biodiversidad, ecosistema, refrescan el aire, mitigan el calor y reducen los gases del efecto invernadero, también hay evidencia de que los árboles son maravillosos para nuestra salud mental al rodearnos de los mismos. Abrazar un árbol, pasear por un parque o sentarse bajo su sombra puede recargar nuestras energías y aliviar nuestras preocupaciones.

Las antiguas culturas conocían y creían en el poder energético de los diversos elementos de la naturaleza, en especial el de los árboles y hoy en día no es diferente para muchos, así que por qué no retomar ese contacto con la naturaleza, acercarnos a los árboles y recibir las bondades y beneficios que nos pueden transmitir física y emocionalmente.

Shinrin-yoku

El término Shinrin-yoku, de origen japonés o “Baño de bosque” en español, se trata de una terapia que invita a sumergirse en una atmósfera de bosque, inspirada en las tradiciones sintoístas y budistas que fomentan la comunicación con la naturaleza a través de los cinco sentidos.

Esta terapia fue iniciada por la Agencia Forestal de Japón en el año 1982 y la iniciativa buscaba otorgarle valor a los bosques, que se expanden en un 67% de la superficie del país, así como promover el contacto con la naturaleza de una amplia población urbana. Como consecuencia millones de japoneses afectados por el estrés y la ansiedad de la vida urbana moderna  asisten a estas terapias, que consisten en paseos relajados por el bosque con ejercicios de respiración dirigidos por monitores, en centros oficiales designados por la Agencia Forestal de Japón.

Previo y posterior a la terapia natural, se mide la presión arterial, así como otras variables fisiológicas, que permiten comprobar la efectividad del tratamiento, y los resultados han sido muy alentadores, de hecho, los estudios científicos realizados hasta el momento avalan los beneficios de Shinrin-yoku, demostrando que la exposición a la naturaleza afecta positivamente sobre efectos neuropsicológicos, a través de cambios en el sistema nervioso, entre otras bondades.

Todos los estudios llevados a cabo en las personas que han participado de la terapia, exponen reducciones en la tensión, la ira, la ansiedad, la depresión y el insomnio.

Una cura natural

Animarnos a caminar entre viejos árboles, dejando a un lado las preocupaciones, los teléfonos y las cámaras de fotos, puede ser ese remedio o cura sin efectos secundarios que estás necesitando.

Lo ideal es hacerlo con actitud de calma y reflexión, dejándote llevar por el ambiente y la energía de los árboles, así como por los sentidos, escuchando, oliendo, degustando, observando, tocando y abrazando a estos seres llenos de vida.

Gran parte de la experiencia sanadora, radica en que es un espacio para apartarnos de lugares y hábitos nocivos, causantes de enfermedades y padecimientos que podemos combatir con el retorno a la naturaleza, restaurando nuestra salud física, mental y espiritual.

Más allá de experimentar relajación, dos horas de caminata consciente entre árboles pueden bastar para disminuir los niveles de estrés y estos efectos pueden prologarse durante muchos días, la atmósfera del bosque activa de forma automática las áreas cerebrales relacionadas con el placer y la emoción.

¡No esperes más sal a disfrutar del contacto con la naturaleza, abraza a un árbol y llénate de toda la energía y los beneficios!

“Animarnos a caminar entre viejos árboles, dejando a un lado las preocupaciones, los teléfonos y las cámaras de fotos puede ser ese remedio o cura sin efectos secundarios que estás necesitando.”

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2018-06-28T11:10:09+00:00 julio 1st, 2018|