Mitos sobre el entrenamiento muscular

Son muchos los mitos y teorías que rondan al entrenamiento muscular, no obstante, no todo lo que has oido tiene porque ser cierto, así que aclararemos algunas de las opiniones más comentadas, de esta manera y con conocimiento podrás sacarle el maximo provecho a tu entrenamiento.

Mitos y Teorías

  1. Ser mujer y entrenar pesado: Hay que dejar atrás el miedo a las pesas, por pensar que adquirirás demasiada corpulencia,  de por si genéticamente las mujeres  no están hechas para que los musculos crezcan como los de los hombres, adicionalmente un correcto entrenamiento de fuerza mejora el tono y la definición de los músculos, generando una apariencia más firme y proporcionada.
  1. ¿Trabajar la masa muscular ayuda a perder grasa?: La respuesta es afirmativa, después de trabajar los músculos el consumo de calorías en reposo aumenta y se mantiene arriba, incluso 12 horas después del ejercicio. Al aumentar el tamaño de los músculos, también se eleva el consumo de calorías en reposo, lo que hace que nuestro ritmo metabólico basal se acelere. 
  1. Al parar el entrenamiento el músculo se convierte en grasa: Esto es completamente imposible ya que de trata de tejidos diferentes.
  1. El entrenamiento de fuerza te hace menos flexible: No es cierto, mediante las tecnicas actuales de entrenamiento con las pesas, podemos mejorar la flexibilidad, siempre que el músculo sea ejercitado a través de sus rangos de movimiento completo.
  1. El entrenamiento muscular daña las articulaciones: Cuando realizamos los ejercicios de forma correcta y segura, el entrenamiento de fuerza contribuye con la buena resistencia de los ligamentos en las estructuras articulares, proporcionandonos mayor estabilidad.
  1. ¿Al dejar el entrenamiento engordas?: No, al aumentar tu masa muscular con ejercicios de fuerza, se queman muchas más calorías en reposo, en comparación a una persona que nunca ha hecho ejercicio, sin embargo, lo ideal es llevar una alimentación saludable de forma paralela a tu rutina de ejercicios.
  1. Si no sudas, no quemas grasas: El sudor no está relcionado con la quema de grasa, ni con las calorías, sencillamente es el mecanismo que tiene el cuerpo para autoregular la temperatura.
  1. Es necesario dejar descansar los músculos y alternar los días de entrenamiento. Esto es correcto y es tan importante como ejercitar, cada trabajo necesita un descanso que oscila entre las 12 y 72 horas en función de la intensidad y la cantidad de ejercicio realizado.
  2. Si no te duele el músculo, no estás haciendolo bien: Esto es definitivamente falso, el dolor no es bueno y es una señal de alarma, una cosa es tener la sensación de que el músculo trabaja y sentir fatiga, pero jamás dolor.
  1. Es mejor hacer más repeticiones con menos peso para quemar más grasa y definir los músculos. Esta forma de entrenar puede mejorar tu resistencia, más no va tonificar o a quemar tejido graso, ya que es muy poco lo que contribuye para que el cuerpo logre metabolizar las grasas como fuente de energía. 

Esperamos que esta información te resulte útil, recuerda que una buena forma de mantenerte saludable es combinando ejercicios aeróbicos con ejercicios de fuerza y por supuesto complementando todo con una alimentación balanceada.

“Hay que dejar atrás el miedo a las pesas, por pensar que adquirirás demasiada corpulencia…”

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2018-08-08T16:00:38+00:00 agosto 1st, 2018|