No te preocupes, ocúpate

Las preocupaciones forman parte de nuestra vida y de nuestro día a día, a pesar de que en ocasiones evitamos preocuparnos por algunas cosas, siempre existirá un detonante que nos haga caer en estos pensamientos, convirtiéndolos en obstáculos que nos impiden ser felices plenamente.

Una de las principales claves para alejar las preocupaciones de nuestra mente es vivir el presente, si vivimos el día a día sin anticiparnos a los acontecimientos, será más fácil deshacernos de esos pensamientos que nos agobian y nos hacen estar preocupados y ansiosos.

En la sociedad actual es muy fácil estar preocupados, ya sea por circunstancias personales o relacionadas con el entorno que nos rodea, frecuentemente muchos pensamientos dan vueltas en nuestra cabeza, los estudios, el trabajo, las cuentas, los hijos, la salud, la casa, son sólo algunos de los factores que nos pueden generar preocupación, provocando en nosotros un estado de angustia e inseguridad, ante un hecho determinado. El secreto para combatir la preocupación es ocuparnos, tomando cartas en el asunto para aliviar este estado.

Estar preocupados constantemente, puede traer consecuencias negativas y afectar nuestra salud mental, es por ello que debemos evitar pensar en cosas que aún no han sucedido y probablemente no sucedan.

La preocupación al principio aparece en nuestra cabeza como un pensamiento que nos agobia y no nos deja estar en paz, y si le damos fuerza a ese pensamiento se irá complicando más, hasta convertirse en un problema, para combatir esto, lo más recomendable es ser más racionales, conectarnos con nuestra paz interior y cambiar los pensamientos negativos por los positivos.

Observa la situación que te preocupa

Lo primero que debemos hacer cuando sentimos una preocupación es identificar ¿qué nos preocupa? y¿cuál es la circunstancia que motiva dicha preocupación?, pues en ocasiones nos llenamos de pensamientos negativos, y son estos los que nos generan mayor preocupación y nos hacen bloquear las posibilidades y las cosas positivas.

Acepta el problema

Para solucionar un problema o preocupación, primero debemos aceptar que lo tenemos, sólo así podremos encontrar una posible solución para el mismo, trabajando nuestra mente y subconsciente para afrontar los obstáculos que se presenten.

Soluciona y deja que fluya

Para solucionar o sobrellevar las preocupaciones que tengamos, es indispensable pensar en positivo, y determinar si realmente la solución está en nuestras manos, pues en el caso de que no dependa de nosotros es mejor desechar ese pensamiento y no prestarle mayor atención.

Si la solución del problema depende de nosotros, debemos pensar detenidamente los pasos a seguir para salir de la preocupación. A continuación compartimos algunos de estos:

  • Piensa en las posibilidades y no en los problemas.
  • Mantente enfocado en pensamientos positivos.
  • Rodéate de personas positivas.
  • Tómate un momento de descanso durante el día.
  • No fuerces los hechos, deja que las cosas fluyan.
  • Cuando sientas que te invaden los pensamientos de preocupación, busca distracciones.
  • Conéctate con tu paz interior.
  • No te anticipes a los acontecimientos.
  • Cree en tus capacidades para solventar los problemas.

Aprende a soltar las preocupaciones.

Una de las principales claves para alejar las preocupaciones de nuestra mente es vivir el presente, si vivimos el día a día sin anticiparnos a los acontecimientos, será más fácil deshacernos de esos pensamientos que nos agobian y nos hacen estar preocupados y ansiosos.

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2018-02-02T16:57:25+00:00 febrero 2nd, 2018|